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lunes, 9 de enero de 2012

Fuego

Para no seguir dando vueltas, me di cuenta que en efecto mi alegría lleva su nombre. Que esas ondas de placer que me invaden cada vez que río lleva su aroma. 

Porque sí, ella tiene ese poder de hacerme sonreír con tan sólo verla, porque en ella vacío mis miedos, mis dolores....porque muero por ser el recipiente donde ella vacía todo lo que le hace daño. 

....y no dejé de quererla.