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martes, 3 de septiembre de 2013

Sobre abusos y drogas.

¿Alguna vez les conté de esa grata situación en la que me dijeron lo que considero el peor cumplido y el mejor insulto? Si no fue así, hoy es su día de suerte.

Será por allá en el 2008 cuando aún no me había graduado del colegio y a duras penas me sentía existir que susodicho personaje se sentó junto a mí. Digan ustedes que esto aconteció en octubre y les cuento,de pasadita, que mi co-protagonista no me ni le hablaba desde febrero. Hablamos, yo con una apatía evidente que para colmo era descarada, con un ego que la hacía sentir culpable y ella, con la dulzura de siempre, como buscando un perdón.

Le sonreí, me sonrío, me dijo que todo había cambiado desde que me había ido y le respondí con un 'afortunadamente, ¿quién en su sano juicio seguiría en esto?'. Me miró con tristeza y decepción; justa razón, mis palabras comprobaban sus débiles pensamientos de 'lejos, esa vieja, está mejor'. Y sí, quizá desde el principio, cuando decidí no hablarle debió dejar así con esa distancia abismal con la que yo había llegado y no ponerse sonrisas y dulzuras para acercarse.

Esa historia será otro día.

Finalmente, entre groserías y desvaríos de esa tarde, de verme obligada a compartir un espacio con esta existencia tan tormentosa y querida para mí, entre sarcasmos, ironías y cinismos, mientras tomaba mi mano con un cariño que nunca se fue, mientras yo me derretía al tocar su piel sentí lo que sería la evidencia de haberla perdido. En ese momento de mi vida, en ese pequeñísimo lugar del mundo, que me dijo al oído: "tú eres mi droga. La mejor que he tenido. Porque eres mortal y aún así no quiero dejarte, para seguir necesito tus dosis". 

Y así fue como empezó todo, principalmente mis desatinos.

lunes, 6 de febrero de 2012

Corto

Significaba tantas cosas, desde alegrías descomunales hasta hechizos maliciosos, era todo lo que podía soñar; todo lo que había soñado.

lunes, 9 de enero de 2012

Fuego

Para no seguir dando vueltas, me di cuenta que en efecto mi alegría lleva su nombre. Que esas ondas de placer que me invaden cada vez que río lleva su aroma. 

Porque sí, ella tiene ese poder de hacerme sonreír con tan sólo verla, porque en ella vacío mis miedos, mis dolores....porque muero por ser el recipiente donde ella vacía todo lo que le hace daño. 

....y no dejé de quererla.

sábado, 3 de diciembre de 2011

La lluvia

La lluvia de este noviembre era diferente a la lluvia de lso años anteriores, esta tenía en su caída un dulce movimiento que reflejaba la melancolía de lo que ya no está. 

En cambio la de diciembre tiene ese caer duro y ruidoso, que nos recuerda que se acabó todo, como siempre, que algo nuevo empieza, que todo es tan finito como la tierra misma. Y les duele, a aquellos que creen en el infinito y en la eternidad, les duele a los que sueñan y no viven, les duele a los que nunca aprendieron que el mejor sueño era despertarse y correr, caminar, cantar, llorar, reir. 

La lluvia de estos meses es diferente a la de años anteriores, antes era simple naturaleza, agua que caía y empapaba, la de estos días junta los corazones, además que estas ráfagas recientes nos recuerdan que cada cosa que pasa se la lleva o el viento o la lluvia.

Mis recuerdos,más bien, con el que inicio lo que tanto me gusta recordar es en una tarde de tenue lluvia, con él, cantando, buscando el sol y evadiendo. De haber sabido que lo que inicia una tarde de lluvia, bajo ella, no perdura, me hubiese esperado a que saliera el sol y lo hiciera fuerte y duradero....Menos mal no dura, porque su cortina húmeda nos cubre aún máslos defectos amados, ese aire romántico, místico, íntimo nos hace creer que nunca antes nadie había vivido algo tan real y verdadero....para tiempo después nosotros mismos ser los causantes de nuestros días grises, porque nadie nunca antes había sentido ese dolor. 


Y la lluvia, hermosa, no tiene la culpa que nosotros pensemos que es gracias a ella que las cosas fluyen o mueren, si están destinadas o no, si se extraña o se recuerda. Está lloviendo -como siempre- sólo que esta vez el sol está a la vuelta de mi esquina. 

domingo, 27 de noviembre de 2011

Confesión Noviembre

Entre mis planes nunca estuvo quererlo de la forma que lo hice y mucho menos que el sentimiento llegara hasta el día de hoy, por el contrario siempre andó por mi cabeza esa tonta idea de dejarlo y seguir, porque me di cuenta que me estaba volviendo dependiente a su presencia. 

En esos mismos planes tampoco estaba extrañarlo, llorarlo, recordarlo; sólo existía esa ilusión juvenil del amor verdadero, no estaban todos esos pequeños vicios dañinos que meses después me volverían lo que soy ahora. Por él me convertí en el ser detestable que existe hoy en día, exactamente el tipo de ser humano que no quiere apoyarse en alguien pero no hace más que llorar en hombros extraños. Del tipo de ser humano que escogió su razón y placeres a sus sentimientos reales; del peor tipo de ser humano, para ser sincera, la que acepta todo lo que pasa por su corazón, la que se le revuelve el estómago al pensar su debilidad, la que la admite para dejarla ir. 

Porque creo fielmente que soy tan efímera como ese sentimiento que me rehuso a dejar ir, porque me siento tan viva como el sentimiento que retengo y porque me estoy dejando morir a medida que crece la nostalgia. 

Quizá, tan sólo quizá logre deshacerme del yo que se odia a sí mismo y nazca uno nuevo, uno no tan dulce ni tan crédulo, uno más 'merecible', uno que entienda que tal y como llegan las cosas deben irse, sin lugar, sin hora, sin esperarlas y sin desearlas.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Te confieso..


¿Qué te diré..?
Yo también tengo miedo...
Extraño gritarle a la personas desde el balcón,
Extraño cantar con todas mis fuerzas...verte cantar..

Extraño tus brazos...
Imagínate, sólo llevo algunas semanas aquí
y me he vuelto sumamente dependiente a tu recuerdo,
cuando me venga por más tiempo, quizá dejemos de extrañarnos tanto...
y busquemos la forma de estar juntos de nuevo.


Te confieso que también extraño la biblioteca
extraño verte desde lejos reir...
perdóname por haber sido como fui en esos días que tanto me necesitabas...
Yo también te necesito, no sabes cuánto....

Te confieso que he llorado
también que me alejé un poco por miedo a herirte
sin darme cuenta cuanto yo te estaba hiriendo, perdón.

Olvidemos aquel pasado que nos lastimó,
Miremos al futuro con una sonrisa que disimule el temor..
Y caminemos cogidas de la mano
hasta llegar al final del túnel...

martes, 22 de noviembre de 2011

miau

Aprendí que intentar que me entendieran sólo me llevaría a un triste sabor al fin de cuentas, que explicarles lo que pasa mi cabeza o cómo funciona mi corazón sería una pérdida innegable de tiempo, ya que los que me rodean tienen un extraño delirio sobre controlar las vidas ajenas. Lástima que a duras penas controlen la propia.

Descubrí que soy del tipo de seres humanos que vive tranquilo si tiene a quién amar, y por amar no me refiero a una pareja sino a un objeto donde depositar el cariño, así nunca pueda tocarse. Que no me gusta me miren con lástima y que me fastidia la forma en la que se miran con decepción ellos mismos; como ignoran las soluciones a sus problemas y siguen escuchando las débiles palabras de su intelecto.

Entendí que una vez amas algo, nunca dejarás de hacerlo y que sólo te acostumbras a no sacar ese amor a flote, pero los sinceros gritamos con la mirada el profundo sentimiento que pretendemos ocultar con comportamientos cotidianos.


Otra cosa que me di cuenta es la tristeza con la que nos aferramos al pasado, como si mantener presente las pesadillas de ese entonces nos ayudara a no pensar la falta que nos hacen sus protagonistas. Y quisiera saber ¿por qué no podríamos vivir con los recuerdos felices de los días que ya no son? Los fantasmas de ese entonces no pueden hacer daño con palabras nuevas, ni pueden intentar acariciar las heridas para cerrarlas.

Aprendí que olvidar no es la respuesta, pues de seguro en el mismo error o lastimo a alguien más. Ahora sé que lo que soy son mis recuerdos y experiencia y lo que seré depende de cuanto acepte lo que ya acabó. ¿Qué extraño mi pasado? Tan sólo unas partes, ¿qué espero del futuro? Tan sólo la certeza que será el fruto de lo que hago hoy, donde recibiré todo ese cariño que me fue imposible negar y se me hará pago de todas las sonrisas que regalé.